¿Qué es participar?

Si realizáramos una encuesta sobre qué es la participación, obtendríamos diferentes respuestas; sólo basta imaginárselas. Por eso, es necesario reflexionar sobre el significado de la palabra y las implicaciones que tiene. Es algo que va más allá del acto de votar, es la posibilidad de opinar, de proponer, de ser parte de las soluciones, de construir la sociedad justa y equitativa que todos queremos.

Para clarificar el concepto, tengamos en cuenta lo que plantea Fabio Velásquez * . Este autor nos dice que la participación es “la intervención de distintos actores individuales y colectivos en la decisión de su propio destino, es una actividad política por excelencia, porque incide de manera directa en la construcción y funcionamiento de lo colectivo”.

Por su parte, el geógrafo y urbanista Jordi Borja * precisa que “la participación ciudadana es un debate político y cultural en el que deben intervenir muchos actores, residentes presentes y futuros, usuarios de trabajo, de esparcimiento y de paso”.

Y complementando lo anterior, la autora Teresa Calzada * comparte que la “participación es la única vía que permite resolver los problemas y buscar soluciones, a partir del contraste de opiniones (…) también posibilita establecer criterios comunes y acordar acciones conjuntas entre personas que con procedencias y características diferentes, coinciden en un ámbito u organismo determinado”.

Los autores expuestos tienen como coincidencial que la participación es una de las características esenciales de la política y todo ciudadano –para ganarse esa categoría– debe participar de manera activa en la construcción de la ciudad. Por ello, la participación es posible y debe hacerse con personas de diferentes características y condiciones sociales; además son necesarias las divergencias de posiciones y puntos de vista para establecer los consensos y las “acciones conjuntas”, lo que trae consigo el resultado de la construcción de lo colectivo.

Estos elementos expuestos son posibles sólo en la dinámica de lo público; por eso la ciudad como espacio colectivo, es el escenario ideal para hacerlo. De ahí que en varias poblaciones colombianas, los gobernantes de turno quieran involucrar a los ciudadanos en el conocimiento de sus planes de gobierno y también en su ejecución. Por eso, invitan a los ciudadanos para que participen en foros, en reuniones, los convocan para que envíen sus propuestas por medio de correos electrónicos, tratan de establecer reuniones con las comunidades para escuchar sus necesidades, y también para conocer sus propuestas de solución.

La participación es un proceso en el que los ciudadanos se deben comprometer y para ello deben partir de un conocimiento real de los asuntos que afectan la calidad de vida de los ciudadanos como parte de un colectivo; y luego, la manera como deben canalizar sus peticiones y propuestas para la resolución de los mismos. El reto está en hacer confluir las necesidades de todos, los intereses de todos, para lograr un beneficio común.


* VELÁSQUEZ, Fabio. La participación y el nuevo escenario político colombiano. Procesos urbanos contemporáneos. Fundación Alejandro Ángel Escobar. Bogotá. 1999. Pág. 178.
* BORJA, Jordi. Op. cit. Pág. 408.
* CALZADA, Teresa. Participación y corresponsabilidad. Vol. I, 1999. Pág. 433.
 
 
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