Escuche, hable o hable y escuche. Consiste en dos superficies parabólicas enfrentadas a cierta distancia, que se convierten en un concentrador, emisor y receptor de la voz humana o de cualquier sonido. Para que el fenómeno se pueda dar, una persona debe ubicarse frente a una de las conchas y hablar, mientras que la otra ubicada a distancia en la segunda, escucha el sonido reflejado y concentrado. |